En el contexto del aumento de los requisitos de emisión de carbono y la optimización continua de los costos de operación de logística, cada vez más empresas logísticas de terceros están eligiendo desplegar flotas de carretillas elevadoras eléctricas para reemplazar el equipo tradicional de combustión interna, para satisfacer las necesidades duales de mejora de la eficiencia y operación de cumplimiento. Una referencia de compras estandarizada y práctica puede ayudar a las empresas a evitar malentendidos comunes en el proceso de inversión y maximizar la relación entrada-salida de los activos de la flota.
En primer lugar, es necesario completar una investigación completa de los escenarios de operación real antes de la contratación formal. Las empresas de logística de terceros suelen llevar a cabo servicios de almacenamiento y distribución confiados diversificados, y las condiciones operativas de los diferentes sitios varían mucho. Los equipos necesitan ordenar los parámetros básicos, incluidas las horas de operación promedio diarias, el peso máximo de carga de la manipulación de mercancías, el ancho del pasillo de trabajo del almacén, las condiciones de temperatura de las áreas de almacenamiento especiales y el rendimiento máximo diario, para seleccionar modelos de carretillas elevadoras eléctricas que coincidan con la demanda real, en lugar de perseguir ciegamente parámetros de rendimiento excesivos para causar un desperdicio innecesario de presupuesto.
La segunda parte central es llevar a cabo una contabilidad de costos del ciclo de vida completo. En lugar de centrarse solo en el precio de compra inicial del equipo, el equipo de compras necesita calcular la diferencia de beneficio a largo plazo entre el equipo eléctrico y el equipo tradicional de combustión interna, incluida la diferencia de costo entre la energía eléctrica y el combustible, el costo de mantenimiento rutinario del sistema de accionamiento eléctrico, los subsidios de apoyo verdes disponibles en las regiones locales y el valor residual del equipo después de años de uso, para calcular con precisión el retorno del ciclo de inversión de la flota eléctrica y hacer que el acuerdo presupuestario sea más razonable.
En tercer lugar, es necesario planificar la operación y el mantenimiento de apoyo con anticipación antes de que la flota esté en su lugar. El equipo del sitio puede planificar el diseño de los puntos de carga razonablemente de acuerdo con las reglas de operación de pico y canal, organizar entrenamiento de operación de seguridad específico para los conductores de primera línea y firmar un acuerdo de servicio claro con el proveedor de equipos para confirmar el tiempo de respuesta en el sitio del mantenimiento posventa, para evitar la interrupción de la operación causada por fallas en el equipo, lo que afectará el desempeño normal de los pedidos de los clientes.
Por último, se recomienda llevar a cabo una verificación piloto a pequeña escala antes de la contratación a gran escala. Las empresas pueden seleccionar de 1 a 2 centros de operación principales para poner en funcionamiento de prueba un pequeño número de carretillas elevadoras eléctricas, recopilar datos de funcionamiento real de 1 a 3 meses para ajustar la configuración original y los planes de apoyo, y luego llevar a cabo la inversión por lotes después de confirmar que el esquema coincide con la demanda de la operación. Después de completar los enlaces anteriores, la flota eléctrica puede ayudar eficazmente a las empresas logísticas de terceros a mejorar la competitividad de los servicios de la cadena de suministro ecológica y obtener beneficios operativos estables a largo plazo.
